jueves, 7 de octubre de 2010

Te recuerdo.


Eternamente eterna, esta noche me darás fuerzas para no llorar. Perdona si me tiembla la voz, perdona si desde mi ventana no se ven las estrellas esta noche, perdona por estar en otras tierras y no poder acompañarte hoy. Perdona si te miro con ojos extraños, o si mis ojos te dicen lo que siento. Perdona si últimamente mis miradas no son a la luna, y mis triunfos, no los esperados. Ojalá te tuviese conmigo, ojalá. Quizás nunca debí darlo todo, quizás me precipité al vacío con los ojos tapados. Es complicado todo esto ¿sabes? Es complicado pedirte un abrazo, es complicado pedirte que hablemos, es complicado que consigas detener mis lágrimas. Es complicado desahogarse. Ha sido un verano muy intenso, emocionalmente agitado. Con lágrimas, con sonrisas, con amor. Con amor del bueno. De ese que te llega dentro, de ese que recorre cada uno de tus recovecos, haciéndote aspirar a más, a lo más alto, a lo más grande. Tanto como lo eres tú.
Perdona si mis días no terminan con una mirada de triunfo al cielo. Perdona por darte tanto. Nunca supe que pasaría todo esto.

Aún así, tendme presente, cariño. Siempre seré tuya, amor. Siempre.

lunes, 4 de octubre de 2010

Eres especial.



Hoy me levanté pensando que soñé contigo. He sentido felicidad. Te recuerdo, y sé que tú también lo haces. Recuerdo esas tardes contigo, cortas pero intensas. Fueron días pero para mí fueron semanas, el hecho de estar contigo me bastaba. Tenía ganas de verte, más que nunca diría yo. Llegaste en el momento oportuno, cuando más te necesitaba. Me hiciste olvidarlo todo durante días y lo más importante me hiciste ser feliz. Dicen que la distancia hace el olvido, pero ¿ por qué contigo no ocurre eso ?
Fuiste, eres y siempre serás especial para mí. Nadie borrará lo que vivimos juntos.
Cuando pienso en ti sonrío porque eres alguien especial, que me hace sentirme bien cuando estoy contigo, no tengo palabras para decirte lo que significas para mí...

Tan dentro de mí, en el fondo de mi corazón. Te quiero.