Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera, que cuando las pierdes nadie puede llenar ese vacío. Y duele, duele mucho. Perder algo que gusta...
Que estoy rodeada de gente, gente que me quiere y que intenta calmar mis ansias de querer, que intenta entenderme cuando le explico mis problemas, pero decirte que nadie sabe hacerlo como lo haces tú. Nadie puede ocupar tu lugar, no pueden suplantarte... las comparaciones a veces son odiosas, la opinión de la gente quizás influye demasiado a la hora de realizar nuestros propios actos, pero tú, tu eres incomparable, eres único. La vida nos dio la oportunidad de conocernos y no hay nada de lo que esté más orgullosa, de poder decir que formas y formo parte de nuestras respectivas vidas, de nuestros corazones. Y no quiero perderte, no quiero... aunque siento que cada día estás más lejos de mi...
Solo quería decirte desde aquí, tú, que se que no leerás esto, que te echo de menos y te necesito...
lunes, 31 de octubre de 2011
Pero en el aire permanece...
Esta mañana tuve una premoción, fue como una señal del destino, fue como si el universo me hubiese mandado una señal, una respuesta a mis preguntas. Al despedirnos, de repente empezó a llover, empezó a hacer un frío terrible, las hojas empezaron a caer, comprendí que había terminado "mi verano", y con ello, nuestra historia. Y aunque suene triste, no lo es, es precioso, fue intrigante, mágico, como una sinfonía a punto de acabar, como el final de un orgasmo, la explosión de nuestro propio big bang. Al subirme a ese autobús comprendí que todo había acabado, pero había acabado con un beso en los labios. Y nada que termine con un beso puede ser malo. Ese beso fue nuestro propio "adiós", nuestro "gracias por a ver venido", mi "siempre te llevaré en el corazón". A medida que nos alejábamos sentía que también lo hacían nuestras vidas, nuestros caminos se separaron. Y nadie dijo nunca una sola palabra. No sabría explicar con palabras esa sensación, no existen adjetivos para contarte aquello que acababa de presenciar. No estoy triste, pues me alivia saber que las personas verdaderamente importantes nunca se marcharán de mi corazón. El único sitio donde no pasarás a la historia; el único en el que te sentirás vivo todos los días del año. Sin duda, uno de los capítulos más importantes de mi vida.
Anoche no pude dormir pensando que habíamos terminado pero he dejado de amargarme porque sé que lo que tuvimos fue real. Si en algún lugar en un futuro lejano nos reencontramos en nuestras nuevas vidas, te sonreiré con alegría y recordaré el verano que pasamos bajos los árboles, aprendiendo uno del otro y creciendo en el amor. El mejor tipo de amor, es aquel que despierta el alma, te trae paz a la mente y te hace aspirar a más, eso es lo tu me has dado y lo que yo he esperado darte siempre.
Sin complejos, sin dudas, sin miedo; soy yo.
domingo, 9 de octubre de 2011
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Desde pequeños tendrían que enseñarnos algo primordial en la vida, que nada es para siempre. Si todos supiésemos eso, evitaríamos sufrir como lo hacemos muchas veces. Nos cuesta asumir que todo lo que empieza acaba, pero la vida es así. Pasaremos por momentos que tendremos que superar con más o menos dificultad, pero con el tiempo terminaremos asumiéndolo. El tiempo lo cura todo, o eso dicen, por ello yo sólo necesito tiempo...
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