Aquí sigo, horas y horas pensando en cómo empezar. Pensando en cómo escribir de la mejor manera posible para expresar todo lo que siento. Cierro los ojos y pienso en la última imagen que tengo tuya. Sonriendo, bromeando, irónico, tal y como eres tú. Sé que no eres perfecto, pero me encanta tu imperfección. Me enamore de ti no sólo por quién eres y cómo eres, si no por quien soy cuando estoy contigo. Puedo tener el peor día de mi vida, que si tú me acaricias, me sonríes, me besas o me abrazas; todo se me olvidará por un instante y volveré a ser la niña más feliz del mundo porque te tengo junto a mi. Como dice la canción: "Ay que ganas tenía de verte, cuanto tiempo sin saber nada de ti, cuantos deseos, cuantos recuerdos se acumularon en mi alma y yo sin ti; cuanta distancia había entre nosotros dos estando tan cerquita el uno del otro....
Y ahora me pregunto que nos a pasado, no digamos nada, vamos a callarnos lo más importante es que estás a mi lado, tú no te imaginas lo que estoy viviendo yo en estos momentos que estás a mi lado, creo estar soñando...."
Esta canción digamos que me describe como me sentía cuando estábamos juntos. ¿Recuerdas aquellas horas muertas en el parque? ¿O aquellos atardeceres en la playa mientras nos abrazábamos y no quería que me soltaras nunca? ¿De aquel te echo de menos? ¿De aquella contestación: hace horas que hemos estado juntos y ya te echo de menos?... ¿Cómo pudo esfumarse todo aquello? Quizás no significase nada para ti, ¿o es que yo sentía demasiado?
Sinceramente no sé que responder a todo esto. Lo único que sé es que yo sigo igual, esperando que algún día me digas que no has olvidado todo aquello; que para ti también fue igual de especial.
lunes, 28 de marzo de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
Todo es tan complicado...
Ayer todos mis problemas parecían tan lejanos, ahora parece como si estuvieran aquí para siempre....
Y todos nos preguntamos, ¿Y por que a mi? ¿Por que yo? Y no sé que responder.
No sé qué quiere el cielo de mí, no entiendo las pruebas y no entiendo mis lágrimas. Busco la calma y solo encuentro tormenta, y me preguntan qué tal..., y no sé qué responder. Es difícil, es tremendamente complicado, pero aun así es un dolor que se soporta. El corazón dicta otras normas distintas a las de la razón. Y yo sigo aquí, encerrándome en mi misma, siendo mi propia conciencia, Me repito cada mañana que no volveré a caer, pero sin embargo al vagar en la noche mi corazón habla dando gritos y suplicando por favor que no abandone, aunque aveces el fondo sea tan profundo... Y en realidad todo es fácil si lo miras desde un punto práctico. Es fácil tener lo que quieres, el problema es que nadie lo sabe realmente.
Mi habitación explota en cada palabra que sale de mi boca, en cada lágrima que se queda en el camino, en cada canción que escucho y en esa foto que sigue enmarcada en la pared.
Tal vez, solo soy una niña, que intenta ser un poco mejor, que intenta entenderse así misma y que desfallece por cada deseo que no fue cumplido. Que enumera razones para seguir en pie, que desea que todas las miradas fuesen a ella y que los besos significasen algo, que se contradice en cada palabra, que no se quiere así misma, y aun así, aveces me siento tan perdida....
Sé bien que no digo a veces lo que siento, que guardo secretos, y que no debería, también se, que a veces digo vale, no me pasa nada y en realidad me estoy muriendo por dentro. que me tiemblan las manos cuando escribo, puedes pensar que estoy nerviosa por ti; pero la realidad es que me pongo nerviosa con facilidad, que no se cuanto aguantaré esto, cuanto aguantarás tú, dime por favor que este es el último asalto, que ya no habrá nada más y aún así, no sé que quiero, no sé que hacer si todo lo planeado sale bien, no sé la verdad, no guardo ningún as en la manga y no tengo un plan B, y sí, lo sé que la culpa no es tuya, es que aveces soy tan rara...
Y aunque crea que esto no sirve para nada, te equivocas, porque aprenderé seguro, para bien o para mal, a las buenas o a las malas, pero en fin... a veces creo que es mejor no arriesgarlo, aunque me empiece a pesar todo lo contrario cuando cierre esta entrada.
Y todos nos preguntamos, ¿Y por que a mi? ¿Por que yo? Y no sé que responder.
No sé qué quiere el cielo de mí, no entiendo las pruebas y no entiendo mis lágrimas. Busco la calma y solo encuentro tormenta, y me preguntan qué tal..., y no sé qué responder. Es difícil, es tremendamente complicado, pero aun así es un dolor que se soporta. El corazón dicta otras normas distintas a las de la razón. Y yo sigo aquí, encerrándome en mi misma, siendo mi propia conciencia, Me repito cada mañana que no volveré a caer, pero sin embargo al vagar en la noche mi corazón habla dando gritos y suplicando por favor que no abandone, aunque aveces el fondo sea tan profundo... Y en realidad todo es fácil si lo miras desde un punto práctico. Es fácil tener lo que quieres, el problema es que nadie lo sabe realmente.
Mi habitación explota en cada palabra que sale de mi boca, en cada lágrima que se queda en el camino, en cada canción que escucho y en esa foto que sigue enmarcada en la pared.
Tal vez, solo soy una niña, que intenta ser un poco mejor, que intenta entenderse así misma y que desfallece por cada deseo que no fue cumplido. Que enumera razones para seguir en pie, que desea que todas las miradas fuesen a ella y que los besos significasen algo, que se contradice en cada palabra, que no se quiere así misma, y aun así, aveces me siento tan perdida....
Sé bien que no digo a veces lo que siento, que guardo secretos, y que no debería, también se, que a veces digo vale, no me pasa nada y en realidad me estoy muriendo por dentro. que me tiemblan las manos cuando escribo, puedes pensar que estoy nerviosa por ti; pero la realidad es que me pongo nerviosa con facilidad, que no se cuanto aguantaré esto, cuanto aguantarás tú, dime por favor que este es el último asalto, que ya no habrá nada más y aún así, no sé que quiero, no sé que hacer si todo lo planeado sale bien, no sé la verdad, no guardo ningún as en la manga y no tengo un plan B, y sí, lo sé que la culpa no es tuya, es que aveces soy tan rara...
Y aunque crea que esto no sirve para nada, te equivocas, porque aprenderé seguro, para bien o para mal, a las buenas o a las malas, pero en fin... a veces creo que es mejor no arriesgarlo, aunque me empiece a pesar todo lo contrario cuando cierre esta entrada.
sábado, 5 de marzo de 2011
Es así, así de injusto .
Es él... Definitivamente esa es la respuesta. Y duele, duele hasta reventar, así de injusto, como la vida misma, como las lágrimas que derramé algunas noches, como la felicidad que brota en mí al verlo, y la tristeza de mi alma al sentirme impotente. Construir sueños, destrozar muros, mis muros, que cada vez se van haciendo más altos, pero me tranquiliza seguir viendo el cielo.
Ya no ha visto la línea que separa la amistad del amor.
Así de injusto, como la vida misma, como los sentimientos que brotaron en mi alma y el dolor de no saber dominarlos, como las noche en vela a la espera de una llamada, terriblemente enamorada. Y ese crujir de dedos al ponerme nerviosa.
Duele, sí. Duele hasta las entrañas, y duele hasta el alma. Y por qué florece ahora..., y yo qué se....,
Perdona por decir esto ahora, perdón porque no sé esconder sentimientos, por no poder callar y decir que necesito ayuda, porque me ahogo. Perdona por todas las lágrimas que derramé en aquellas sábanas, por la de veces que me enamoro de tí, por no saber pelear, por convertirme en cielo y después en la tierra y después, posar mis pies desorientados en un suelo no muy firme , y aún así, encontrarme a mí misma después de unas palabras sinceras.
Y en realidad, nadie me entiende. Quizás no quiero que lo hagan, mando indirectas, pero no se si quiero que las entiendan. Y todos tienen razón, pero nadie me dice la verdad.
Quien juega con fuego se acaba quemando, y yo estoy ardiendo, pero así es... así de injusto, como la vida misma, como el pasado que hace mella en mí, como los sentimientos contradictorios, y la superación de cada día, como el besarte, como el quererte, y el enamorarte...
Pero aún así, no decaigo, porque la guerra no se gana en dos días, y lucharé, lucharé hasta donde haga falta, pues ya se sabe... conseguir la libertad supone un esfuerzo, y mi libertad eres tú.
Y aún así, me siento tan orgullosa de mí misma..., que me da miedo.
Ya no ha visto la línea que separa la amistad del amor.
Así de injusto, como la vida misma, como los sentimientos que brotaron en mi alma y el dolor de no saber dominarlos, como las noche en vela a la espera de una llamada, terriblemente enamorada. Y ese crujir de dedos al ponerme nerviosa.
Duele, sí. Duele hasta las entrañas, y duele hasta el alma. Y por qué florece ahora..., y yo qué se....,
Perdona por decir esto ahora, perdón porque no sé esconder sentimientos, por no poder callar y decir que necesito ayuda, porque me ahogo. Perdona por todas las lágrimas que derramé en aquellas sábanas, por la de veces que me enamoro de tí, por no saber pelear, por convertirme en cielo y después en la tierra y después, posar mis pies desorientados en un suelo no muy firme , y aún así, encontrarme a mí misma después de unas palabras sinceras.
Y en realidad, nadie me entiende. Quizás no quiero que lo hagan, mando indirectas, pero no se si quiero que las entiendan. Y todos tienen razón, pero nadie me dice la verdad.
Quien juega con fuego se acaba quemando, y yo estoy ardiendo, pero así es... así de injusto, como la vida misma, como el pasado que hace mella en mí, como los sentimientos contradictorios, y la superación de cada día, como el besarte, como el quererte, y el enamorarte...
Pero aún así, no decaigo, porque la guerra no se gana en dos días, y lucharé, lucharé hasta donde haga falta, pues ya se sabe... conseguir la libertad supone un esfuerzo, y mi libertad eres tú.
Y aún así, me siento tan orgullosa de mí misma..., que me da miedo.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Pensamientos entre mi mente y yo, pensamientos que hacen perder el norte .
Por alguna extraña razón estoy aquí, por alguna extraña razón mi cama hoy me resulta incómoda. Por alguna extraña razón mis manos hoy están frías, mis pies demasiado calientes, y mi corazón...
Marioneta del caprichoso destino, tengo miedo. Todo esto me asusta. No se muy bien que pensar, tan solo quiero una respuesta. La vida no es fácil, dominar mis sentimientos tampoco lo es. Por ahora, me limito a vivir, sin más, esperando a que el destino una todos los cabos sueltos de mi vida. Sigo rodando escenas cariñosas en esta mi película y guardando fotogramas de nosotros, en mi caja de recuerdos. Épocas peores corrieron en mí, ahora me siento bien, no me puedo quejar,
aunque admito que la absurda idea de pensarlo me da pánico. Esta noche me gustaría que estuvieses aquí conmigo, simplemente para apoyar mi cabeza en tu pecho. Rozar tu mano siempre me alivió, pues no sé porqué, me tranquilizaba. Sin quejas, hoy no. Sin reproches que no sean cariñosos. Sin malos sentimientos. Simplemente algo tan limpio y profundo como es el querer. Conseguiste arrancarme el dolor y me diste esperanzas. A día de hoy sigo agradeciéndole al cielo, que no me abandonases. Afortunada. Me siento afortunada, sencillamente, porque un día te cruzaste en mi camino.
¿Culpa? Culpa, no hablo de culpa. No me siento culpable, no creo que seas culpable. Simplemente es todo esto, que me viene demasiado grande. Quizás me haya dado miedo que la piel se me vuelva a erizar, quizás me de miedo de que lo haga. El corazón tiene razones que la razón no entiende. Es complicado, es bastante difícil, pero aun así es mágico. Porque nadie lo entiende y eso es lo que lo hace aún más especial. Porque tú no lo entiendes, porque yo lo entiendo incluso menos. ¡Es de locos! Y esta loca sonríe, porque aún sigues admirándola.
Marioneta del caprichoso destino, tengo miedo. Todo esto me asusta. No se muy bien que pensar, tan solo quiero una respuesta. La vida no es fácil, dominar mis sentimientos tampoco lo es. Por ahora, me limito a vivir, sin más, esperando a que el destino una todos los cabos sueltos de mi vida. Sigo rodando escenas cariñosas en esta mi película y guardando fotogramas de nosotros, en mi caja de recuerdos. Épocas peores corrieron en mí, ahora me siento bien, no me puedo quejar,
aunque admito que la absurda idea de pensarlo me da pánico. Esta noche me gustaría que estuvieses aquí conmigo, simplemente para apoyar mi cabeza en tu pecho. Rozar tu mano siempre me alivió, pues no sé porqué, me tranquilizaba. Sin quejas, hoy no. Sin reproches que no sean cariñosos. Sin malos sentimientos. Simplemente algo tan limpio y profundo como es el querer. Conseguiste arrancarme el dolor y me diste esperanzas. A día de hoy sigo agradeciéndole al cielo, que no me abandonases. Afortunada. Me siento afortunada, sencillamente, porque un día te cruzaste en mi camino.
¿Culpa? Culpa, no hablo de culpa. No me siento culpable, no creo que seas culpable. Simplemente es todo esto, que me viene demasiado grande. Quizás me haya dado miedo que la piel se me vuelva a erizar, quizás me de miedo de que lo haga. El corazón tiene razones que la razón no entiende. Es complicado, es bastante difícil, pero aun así es mágico. Porque nadie lo entiende y eso es lo que lo hace aún más especial. Porque tú no lo entiendes, porque yo lo entiendo incluso menos. ¡Es de locos! Y esta loca sonríe, porque aún sigues admirándola.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)