Dicen que el amor no hay que buscarlo, que aparece solo y así es. Hay personas que viven la mayor parte de su vida en busca de esa persona especial con quien poder compartirla, pero eso no sirve para nada. Las mejores cosas aparecen de la nada, son como estrellas fugaces que crecen en la galaxia y hay quien tiene la suerte de verla en el momento en el que aparecen. Esa estrella fuiste tú, la que vi aparecer esa noche de invierno, a la que jamás pensé que fuese la persona más importante para mí. Poco después volví a verla aparecer, cuando ya era primavera, y me deslumbró aún más. Desde entonces, no deja de brillar todas las noches.
A veces creemos que la suerte no llamará a nuestra puerta, pero cuando menos te lo esperes, nos sonríe. Todas las noches pienso que esta estrella nunca se apagará porque tú eres diferente, eres especial.
